Antes de desarrollar el siguiente tema, me gustaría aclarar que los textos que realizo para este blog no son artículos periodísticos y mucho menos son el resultado de una exhaustiva y previa investigación. Son simplemente una opinión, de un tema determinado, que me nace compartir con ustedes; una opinión que acepta críticas, consejos, correcciones o buenos comentarios.
Bueno… nos rajamos señoras y señores. En materia de educación sexual no sabemos mucho. Tenemos las peores calificaciones. Ocupamos el último puesto, junto con Brasil, en América Latina. ¡Perdimos el año!
Aunque Profamilia hizo pública esta problemática y varios medios de comunicación le dieron la importancia que requiere una noticia como esta, nada sacamos si, inmediatamente, no corregimos y replanteamos la forma como estamos educando sexualmente, en especial, a los niños.
La educación sexual definitivamente debe ser una materia obligatoria en todas las instituciones educativas de nuestro país. Deben existir educadores, profesionales y especialistas que puedan enseñar y formar paulatinamente a los estudiantes. Paralelo a esto, la familia cumple un papel en la formación igual de relevante (algunos padres también deberían volver a las aulas. Para algunos, que en el colegio de sus hijos les regalen condones es una forma de incitarlos para que tengan relaciones sexuales (jajajaja… perdón)). Un diálogo continuo y una confianza infundada en los hijos, para que busquen siempre respuestas y consejos de sus padres, minimizan las probabilidades de tener embarazos no deseados o adquirir alguna enfermedad de trasmisión sexual.
El Estado y la Iglesia, también tienen personajes protagónicos en esta obra. El primero, generando más campañas efectivas y destinando más recursos para atacar el problema especialmente en las clases sociales con los índices más altos -En la población desplazada el 63 por ciento de las mujeres jóvenes son madres-. La segunda, no interponiéndose en decisiones que solo buscan frenar un poco la pobreza, la violencia y otras problemáticas que se desprenden de todo esto. (Saber de memoria los 10 mandamientos no es suficiente).
-El 21% de las mujeres entre 15 y 19 años está embarazada o es madre. En Colombia se estima que entre 170.000 y 200.000 personas pueden estar viviendo con VIH/SIDA. El 20% de los nuevos casos, se están identificando en personas entre los 15 y 24 años-.
Esperemos que todo esto no se quede en datos estadísticos. Por ahora, supongo, el primer paso debe darse en nuestros hogares.
Fuentes: www.profamilia.org.co - www.minproteccionsocial.gov.co